Danza y Pilates: El método Pilates, originalmente llamado «Contrología», fue diseñado para mejorar la fuerza, la flexibilidad y la postura mediante una serie de movimientos controlados que enfatizaban la alineación y la respiración adecuadas. Este método fue utilizado inicialmente por bailarines y atletas para mejorar su rendimiento físico, pero rápidamente se popularizó entre el público general como una forma de ejercicio y rehabilitación.
Pilates y la danza tienen una larga historia que se remonta a principios del siglo XX. Joseph Pilates, fundador del método Pilates, fue un gimnasta alemán y entusiasta del fitness que se mudó a Inglaterra a principios del siglo XX. Fue allí donde comenzó a trabajar con bailarines, incluyendo famosos como Rudolf von Laban y Hanya Holm, para desarrollar una serie de ejercicios que les ayudaran a prevenir lesiones y mejorar su rendimiento.
La danza y Pilates tienen una relación simbiótica, ya que muchos de los principios y movimientos utilizados en Pilates provienen de la danza. El enfoque en la alineación correcta, la fuerza del core y el control del movimiento también son elementos esenciales del entrenamiento de danza. Esta relación se ha fortalecido con los años, ya que muchas escuelas y compañías de danza incorporan Pilates a sus rutinas de entrenamiento para prevenir lesiones y mejorar el rendimiento.
Un estudio experimental de McMillan y colaboradores reveló que una intervención de Pilates de 14 semanas mejoró la alineación dinámica en estudiantes de ballet. Asimismo, un estudio de Amorim y Wyon reveló que los bailarines que participaron en una intervención de Pilates Mat de 12 semanas aumentaron sus niveles de fuerza muscular y flexibilidad en comparación con un grupo de control que no mostró cambios en una clase de danza normal. Gracias a estas adaptaciones musculares, los bailarines pudieron mantener una posición desarrollada durante un promedio de 9 segundos más y aumentaron su altura entre 4 y 10°.
«En conclusión, la historia del Pilates y la danza es rica y simbiótica y ha contribuido a que ambas prácticas evolucionen y prosperen a lo largo de los años y que esta relación se fortalezca en el futuro»
Pilates Reformer y Danza:
Ambas disciplinas consideran el cuerpo como una herramienta expresiva que debe entrenarse con precisión, conciencia y control. Joseph Pilates desarrolló su método para fortalecer el cuerpo sin sobrecargarlo, trabajando desde nuestra musculatura más profunda.
Incluso si nunca has bailado, los principios de la danza aplicados al reformer pueden transformar tu experiencia. Aquí te expongo algunos de los beneficios que nos ofrece la danza en el Pilates reformer:
- – Mayor conciencia del espacio y de nuestro cuerpo, Lo que mejora nuestra alineación corporal, ayudando a ubicar el cuerpo con precisión en el reformer y aportando presencia en cada ejercicio.
- – Fluidez del movimiento: Integrar la fluidez del movimiento permite pasar de un ejercicio a otro con control y sin rigidez. Lo que favorece nuestra conexión mente-cuerpo, eliminando esfuerzos innecesarios y mejorando nuestra coordinación.
- – Uso expresivo de los brazos y el tronco: Los brazos no sólo acompañan, sino que comunican, el tronco se mueve en espirales, torsiones y expansiones. Trabajar con esa atención y enfoque en Pilates reformer, mejora la movilidad de nuestra columna, y nos da mayor movilidad torácica, liberando nuestras articulaciones, ofreciéndonos una sensación de expansión interna.
- – Verticalidad: Trabajamos la conciencia del eje vertical, desde el centro de nuestro cuerpo hasta la coronilla, lo que refuerza nuestro trabajo de alineación postural y core. Propiciando una mayor estabilidad, una alineación más refinada y una postura más erguida.
- – Calidad del movimiento: Cada movimiento tiene un «como», no solo un «que». No se trata solo de cumplir con el ejercicio sino de ejecutarlo con intención, ritmo, expresión y control.
- – Coordinación corporal global: El cuerpo se mueve como un todo integrado, no de forma aislada, lo que favorece un trabajo integrador, especialmente útil para quienes padecen rigidez. Esto propicia una mayor eficiencia en el movimiento, menor sobrecarga en las articulaciones y una clara sensación de integración y armonía.
Melissa Gürlüman es profesora de Pilates Máquinas en UP Center Studio. Bailarina profesional, formada en el Real Conservatorio Profesional de Danza Mariemma, en la especialidad de danza contemporánea. Actualmente da clases de Danza y de Pilates Reformer en UP Center Studio, lo que compagina con sus clases en diferentes centros en Madrid. Su formación le permite incorporar en sus clases los beneficios derivados de aplicar la técnica de la danza, transmitiendo todo su potencial a los alumnos, independientemente de su estado y conocimientos.
